POLÍTICA
El poder no da derecho a acusar sin pruebas
La relación política entre la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el Gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, atraviesa una crisis marcada por acusaciones mutuas y la revelación de una reunión privada sostenida el 19 de septiembre en el aeropuerto de Ciudad Juárez. El conflicto escaló tras la detención del exfiscal estatal César Jáuregui y el desmantelamiento de un narcolaboratorio en El Pinal, donde se confirmó la presencia de agentes de la CIA operando en territorio mexicano sin autorización federal. En este contexto, la gobernadora Campos acusó a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, de tener nexos con el crimen organizado, señalamiento que Montiel rechazó categóricamente, exigiendo la presentación de pruebas ante las autoridades competentes. La presidenta Sheinbaum respaldó a Montiel, calificándola de honesta, y cuestionó la falta de sustento en las acusaciones de Campos. El intercambio ha derivado en un debate público sobre la soberanía nacional, la lealtad política y el uso de imputaciones graves en la arena mediática, mientras las instituciones de justicia se ven involucradas en una disputa que ha deteriorado la interlocución institucional entre el Estado y la Federación.

Hechos
Lo que sostienen las fuentes, ordenado por cuántas lo respaldan.
Procesando afirmaciones — los hechos aparecerán aquí cuando las fuentes estén cruzadas.




